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Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación: apuntó a los bancos y pidió un “cambio de chip” para impulsar el crédito hipotecario

“Para que podamos extender la cantidad de créditos, no solo hipotecarios sino a toda la economía, el sector bancario tiene que hacer un cambio de chip y salir a buscar el ahorro de los argentin...

“Para que podamos extender la cantidad de créditos, no solo hipotecarios sino a toda la economía, el sector bancario tiene que hacer un cambio de chip y salir a buscar el ahorro de los argentinos”, afirmó Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, al analizar uno de los principales desafíos que enfrenta hoy el financiamiento de largo plazo en la Argentina.

El funcionario participó del primer panel que dio inicio a la Expo Real Estate 2026 en el Hotel Hilton de Puerto Madero junto a Magdalena Tato, presidenta del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, y la charla giró en torno al financiamiento, la productividad y los cambios tecnológicos que atraviesan al mercado inmobiliario.

Mientras Tato presentó una nueva herramienta para firmar documentos digitales de manera hológrafa, Sturzenegger puso el foco en un problema clave para el mercado hipotecario argentino: ¿Cómo obtienen los bancos los fondos para prestar a 20 o 30 años?

“Para que haya crédito, las personas tienen que poner su plata en los bancos. No hay oferta de crédito si no hay depósitos del otro lado”, explicó el minsistro, que afirmó que durante muchos años el sistema financiero argentino se acostumbró a trabajar principalmente con el dinero transaccional que ingresa a las entidades (como cuentas corrientes y otros depósitos de corto plazo), pero el desarrollo de un mercado hipotecario de mayor escala exige otra lógica.

Y el argumento es relevante, ya que el mercado atraviesa un momento en el que, a pesar de que el crédito hipotecario UVA volvió a ganar protagonismo desde su reactivación en 2024, todavía encuentra uno de sus principales límites en el fondeo de largo plazo.

“Los argentinos tienen US$300.000 millones en el exterior. Esa es la plata que hay que buscar. Hay que convencerlos de que la traigan a la Argentina, que la depositen en el banco, que ahorren en el país y que esos depósitos se transformen en créditos hipotecarios”, apuntó.

Es más, el ministro aseguró que el país se encuentra en un proceso de crecimiento, “donde las exportaciones están creciendo mucho más rápido que el producto en su conjunto. Eso te dice algo sobre el tipo de cambio: que el peso, en términos relativos, se va a hacer fuerte”, sostuvo.

“Una economía que crece y una economía donde el peso se va haciendo fuerte hace que los negocios inmobiliarios sean una fuente importante de reserva de valor para los argentinos, mucho más incluso que en el pasado”, afirmó.

Pero aseguró que una mayor estabilidad macroeconómica no implica necesariamente créditos hipotecarios a tasas extremadamente bajas, y dio el caso de Colombia, en donde “después de 20 años de estabilidad, los créditos hipotecarios tienen una tasa de UVA + 8%”.

La otra salida para las hipotecas: el mercado de capitales

“Mientras a los bancos les cambia el chip y empiezan a ir a buscar al ahorrista argentino para generar depósitos y poder intermediar esos recursos, el mercado de capitales es una oportunidad central para conectar directamente a ese ahorro con un producto”, afirmó.

El ministro ejemplificó que una cartera integrada por créditos hipotecarios que rindiera UVA más ocho, nueve o 10 puntos podría convertirse en un instrumento atractivo para quienes buscan preservar sus ahorros y, al mismo tiempo, generar el fondeo necesario para otorgar nuevas hipotecas.

“Perfectamente podríamos desarrollar ese mercado de ahorristas argentinos que están buscando ese activo y que su colateral sea una cantidad de créditos”, señaló.

Incluso planteó la posibilidad de “paquetizar” las hipotecas dentro de vehículos de inversión. “Por ahí alguien se anima a conectar al sector financiero y dice: ‘Tengo una cartera de hipotecas, ¿por qué no las paquetizamos en un fondo y conseguimos inversores?’. Por ahí uno lo hace, se da cuenta de que es fácil, que es algo atractivo y después se escala rápidamente”, aseguró.

En ese escenario, destacó las reformas que vienen llevando a cabo que impactan de lleno en el mercado de capitales y adelantó que el Gobierno trabaja en nuevos cambios legislativos. Según explicó, avanzarán con una reforma del mercado de capitales que incluirá, entre otros puntos, modificaciones en el régimen de crowdfunding y la posibilidad de desarrollar obligaciones negociables vinculadas a distintos índices.

“Me hablaban de obligaciones negociables en UVA o asociadas al costo de la construcción. Eso va a quedar habilitado con esta reforma del mercado de capitales”, anticipó.

Para el ministro, la combinación entre bancos que busquen activamente ahorro de largo plazo y un mercado de capitales capaz de canalizar directamente fondos hacia las hipotecas podría abrir una nueva etapa para el financiamiento de la vivienda.

La nueva herramienta para agilizar al mercado inmobiliario

Previo a la exposición del ministro, Magdalena Tato presentó una herramienta desarrollada por el Colegio de Escribanos porteño que busca simplificar otro de los componentes centrales de las operaciones inmobiliarias: la firma de documentación.

“Cuando hablamos de real estate pensamos en metros cuadrados, financiamiento, tasas, ladrillos, transformar ciudades. Pero detrás de cada emprendimiento, cada inversión y cada llave que se entrega hay un elemento invisible que sostiene todo el sistema: la confianza”, afirmó la presidenta de la entidad.

Tato explicó que el Colegio viene trabajando desde 2019 en la digitalización de distintos procedimientos notariales, desde los protocolos hasta la certificación remota de firmas, bajo la premisa de incorporar tecnología sin resignar seguridad jurídica.

Ahora, la entidad presentó una plataforma destinada directamente a los ciudadanos que permite realizar una firma hológrafa sobre documentos digitales, sin necesidad de intervención de un escribano.

La herramienta podrá utilizarse, por ejemplo, para reservas, boletos y otra documentación vinculada con operaciones inmobiliarias.

A diferencia de otros sistemas de firma electrónica o digital, explicó Tato, la plataforma captura información grafométrica de la firma: inclinación, velocidad, presión y movimientos realizados por la persona al firmar. Esos datos quedan encriptados y pueden utilizarse en caso de que posteriormente sea necesario realizar una pericia.

También incorpora validación biométrica de identidad y busca evitar la exposición de información sensible del usuario. Una vez finalizada la firma, el documento es enviado a quienes participaron del proceso y permanece disponible durante 48 horas para su descarga, pero no queda almacenado permanentemente en la plataforma.

Sturzenegger destacó especialmente el mecanismo elegido por el Colegio y explicó que permite evitar una discusión jurídica que arrastra más de 20 años. “La ley de firma digital es del año 2001. Imagínense lo que era la tecnología en 2001”, señaló. Frente a las diferencias legales entre firma digital y firma electrónica, explicó que la solución desarrollada por los escribanos encontró otra vía.

La diferencia, agregó, es simplemente el soporte: “En lugar de realizarla con una lapicera sobre una hoja, la persona firma con su puño sobre una plataforma digital. Le da esa validez absoluta que tiene cualquier firma hológrafa”. Y resumió el cambio en una frase: “El que usa papel es porque quiere”.

Para Tato, la innovación forma parte de una transformación más profunda que atraviesa a todo el negocio inmobiliario. “La tecnología nos potencia, no nos reemplaza”, sostuvo, y planteó que el desafío es hacer las operaciones más ágiles sin resignar la certeza jurídica que sostiene la compraventa de una propiedad.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/propiedades/casas-y-departamentos/federico-sturzenegger-ministro-de-desregulacion-y-transformacion-apunto-a-los-bancos-y-pidio-un-nid12082026/

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