De ver a su padre trabajar en los sets a compartir pantalla con él: la historia del heredero de Hollywood
Su padre será recordado eternamente por su trabajo en la película La cosa (The Thing) de 1982 y a su madre se la considera una de las actrices más aclamadas de los ochenta. Aunque Wyatt Russell ...
Su padre será recordado eternamente por su trabajo en la película La cosa (The Thing) de 1982 y a su madre se la considera una de las actrices más aclamadas de los ochenta. Aunque Wyatt Russell pensó seriamente en dedicarse al hockey sobre hielo, una situación que experimentó en un set de filmación cuando tenía siete años le mostró cómo era realmente trabajar en Hollywood. Y, si bien entendió las dificultades y presiones, eligió arriesgarse. Hoy, a los 40 años, es uno de los nepo babies del momento y ese actor al que acompañaba al trabajo y llamaba papá cuando las cámaras se apagaban se convirtió en su compañero de reparto. Un círculo perfecto, el hijo de Kurt Russell y Goldie Hawn, ¿no?
Wyatt lleva el apellido de sus dos progenitores, pero profesionalmente solo usa el paterno. Nació el 10 de julio de 1986 en Los Ángeles, California, y tiene tres hermanos mayores: Oliver y Kate Hudson, fruto de la relación de su madre con el músico Bill Hudson, y Boston Russell, del matrimonio de su padre y la actriz Season Hubley.
Cuando tenía siete años, acompañó a su padre al set de filmación de Tombstone, un film western dirigido por George P. Cosmatos y coprotagonizado por Val Kilmer y Sam Elliot. Estaba encantado con lo real que era el pueblo que se construyó, con las hamburguesas ilimitadas que podía comer allí y con la familiaridad que sentía con todo el equipo. Pero además de todo eso, hubo algo que, a pesar de su temprana edad, fue muy importante para su futuro como actor.
“Volvíamos a casa de ese mágico e increíble set y me tiraba en el sillón. Mi padre seguramente pensaba que estaba dormido, pero en realidad estaba despierto, viéndolo cómo fumaba cigarrillos y escribía las cosas que tenía que hacer en los próximos días hasta las tres de la mañana”, rememoró hace un tiempo en el ciclo radial SiriusXM. A medida que crecía, notó que existía un equilibrio entre lo “divertido y genial” del trabajo de su papá, aunque siempre tuvo en claro que también incluía escasas horas de sueño. Pero eso no lo asustó, por el contrario, lo encandiló.
Esa reflexión fue puesta a un lado durante los años que decidió hacer del deporte una prioridad. Fue portero en varios equipos de hockey sobre hielo, tanto de Canadá como de los Estados Unidos, pero una serie de lesiones lo dejaron fuera de las pistas en 2010 y lo obligaron a “barajar y dar de nuevo”. ¿Su elección? Seguir el “legado” y dedicarse a la actuación.
“Al tener padres que pasaron por guerras cinematográficas y tener un hermano y una hermana que lo hicieron al más alto nivel, se gana en reconocimiento. Pero siempre tuvimos cercanía como familia. Esa es nuestra ancla”, sostuvo en una entrevista con la revista People en 2016. Ninguno de ellos se opuso y, de hecho, el mejor consejo que le dieron fue justamente que “no existe un consejo real”. No hay ninguna “magia”, solamente “llegar a tiempo, conocer las líneas y ser una buena persona”.
De interpretar a un superhéroe de Marvel a trabajar al lado de su padreEl nombre de Wyatt comenzó a sonar en Hollywood en 2014, cuando hizo 22 Jump Street, protagonizada por Jonah Hill y Channing Tatum. A partir de ahí participó en otros proyectos cinematográficos, como Overlord y Blaze, y estuvo en la serie Logia 49. Su gran salto (o vuelo) fue en 2021 de la mano de un gigante: Marvel.
Se sumó al elenco de la serie de Disney+, El halcón y el soldado de invierno (The Falcon and the Winter Soldier), donde se convirtió en el nuevo Capitán América, personaje por el cual —aunque recibió reconocimiento— también sufrió cuestionamientos, sobre todo por el hecho de que su predecesor era nada más y nada menos que Chris Evans. Él mismo dijo que “fue divertido ser la bolsa de boxeo de Marvel por un tiempo”. En 2025 llegó con su personaje a la pantalla grande con Thunderbolts*, y abrió una nueva e importante puerta para su carrera.
En 2022, demostró su capacidad para el drama en Bajo mandato del cielo (Under the Banner of Heaven), basada en hechos reales y protagonizada por Andrew Garfield, Daisy Edgar-Jones y Sam Worthington, y en 2023 se estrenó Monarch: el legado de los monstruos (Monarch: Legacy of Monsters), una serie de ciencia ficción desarrollada tras la batalla entre Godzilla y los titanes. Acá se dio el gusto de trabajar por primera vez con su padre e incluso interpretar el mismo personaje: el oficial Lee Shaw en su versión joven y adulta.
Aunque Wyatt admitió que dudó antes de aceptar la propuesta, terminó reconociendo que fue algo especial y único. La serie cumplió con las expectativas y Apple TV+ la renovó para una segunda temporada que se estrenó el pasado febrero.
El legado, la familia y el rol más “increíble”Aunque Wyatt quiso tener un nombre propio en Hollywood, a diferencia de otros actores con un historial similar, no trata de despegarse por completo del apellido, sino que lo alimenta y no duda en mencionar a sus padres o hermanos si la situación lo amerita. Incluso, además de trabajar en el mismo ambiente que sus padres, en la vida real, también protagonizó una historia de amor similar a la suya. Mientras Goldie y Kurt cruzaron sus caminos en 1983 durante el rodaje de Chicas en pie de guerra (Swing Shift), Wyatt conoció a Meredith Hagner en 2016 mientras hacía la comedia El héroe popular y el tipo gracioso (Folk Hero & Funny Guy). Dos años después se comprometieron y en septiembre de 2019 el actor se casó en segundas nupcias, puesto que en 2012 contrajo matrimonio con la estilista Sanne Hamers.
En 2021 asumió otro rol distinto: el de padre de Buddy Prine. Incluso indicó que es un “personaje” que le gusta, y mucho. Tras el nacimiento de su hijo, definió a la paternidad como algo “increíble” y “todo lo que no sabías que iba a ser”. En febrero de 2024 nació su segundo hijo, Boone Joseph, y aunque no tiene redes sociales, su esposa se encarga de compartir con sus fans las mejores postales familiares.
A los 40 años, Wyatt Russell es, indiscutiblemente, el calco de su padre, pero, más allá de su imagen y apellido, encontró la manera de darse a conocer por sus propios méritos. Su talento captó la atención de Steven Spielberg, quien lo convocó para su último proyecto de ciencia ficción: El Día de la Revelación (Disclosure Day) y en diciembre estrena Avengers: Doomsday, una de las películas más esperadas del año. Aunque pensó hacer una carrera en la pista de hielo, la sangre tiró más fuerte y lo llevó a ser uno de los nuevos nepo babies de Hollywood que, seguramente, tendrá una larga carrera por delante.